Lo incómodo no es la aritmética
Mitad y mitad es sencillo hasta que una persona gana el doble. Repartir por ingresos es más justo hasta que hay que acordar qué cuenta como ingreso, o qué pasa con el coche que solo conduce uno.
Así que se aplaza. Alguien lleva la cuenta mental, calla y acaba saliendo en una discusión sobre otra cosa.
Hacedlo en un chat, con los dos dentro
Abre un chat en Unium, envía el enlace y tu pareja se une con un toque. La IA os pide a cada uno las cifras y las restricciones por separado, con vuestras palabras, y luego las junta. Ese orden importa: por escrito y en privado la gente dice lo que piensa de verdad sobre el dinero.
Qué pedirle
- Tres repartos en paralelo: por igual, proporcional a ingresos y proporcional después de gastos personales fijos.
- Qué es común y qué no, y en qué no estáis de acuerdo.
- La transferencia mensual que lo cuadra, para que haya un pago y no nueve.
- Cuál le parece más justo aquí, y por qué.
- Un resumen breve que podáis releer dentro de seis meses.
Pide el razonamiento, no solo la cifra. Es lo que necesitaréis cuando cambie un sueldo.
El acuerdo se queda en el hilo
El chat se comparte por defecto con las personas de tu cuenta, así que ninguno de los dos es el guardián de la hoja de cálculo. Cuando algo cambie, reabrís la misma conversación y ya sabe qué acordasteis y por qué.
Sería raro pagar dos suscripciones para ordenar vuestras finanzas: un plan cubre a toda la cuenta, desde 10 $ al mes.
Límites sensatos
Sabe exponer opciones y ser neutral. No es asesoría financiera, no conoce tu situación fiscal y no debe ser la última palabra en nada con peso legal.
