Una captura guarda las palabras y pierde la conversación
Quien la recibe no puede preguntar en el mismo hilo, ver lo anterior ni añadir contexto con sus palabras. Y tú acabas de mensajero, decidiendo además qué partes ve la otra persona.
Compartido por defecto, no una opción escondida
Los chats que abres son visibles para las personas de tu cuenta. Ese es el producto, no un ajuste enterrado en un menú. La otra persona abre el hilo real, lee todo el historial y sigue desde ahí, con el contexto intacto.
La IA tampoco es un espectador: abre la conversación, pregunta a cada uno por su versión y os responde a los dos en el mismo hilo.
Añadir a alguien es un enlace
Envía el enlace por mensaje o enseña un código QR. Se une con un toque, en iPhone, Android o en la web. No hay puestos que comprar ni una segunda suscripción: un plan cubre a toda la cuenta.
Guardarte uno para ti
No todo debe compartirse. Mantén pulsado cualquier chat y hazlo privado: se queda contigo y no se comparte nada de él.
